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Cuando las personas están mintiendo, a menudo ponen las manos cerca de su boca como si estuvieran tratando de bloquear sus palabras. Cuando las personas se tocan los ojos, esto podría ser un signo de que están siendo deshonestos. La misma interpretación puede ser realizada cuando el movimiento está enfocado en los oídos. Si otras personas usan estos gestos al estar hablando contigo, es posible que no estén siendo sinceros. Sin embargo, si ves estas señales proviniendo del ellos cuando estás haciendo uso de la palabra, esto podría significar que ellos no creen lo que estás diciendo. Ten cuidado de no hacer juicios apresurados sobre el lenguaje corporal de las personas. Un simple gesto con un dedo en dirección hacia la nariz podría significar, para tu sorpresa, que sólo se están sacando un moco, lo cual no demuestra nada, excepto la falta de higiene de tu interlocutor.
El subconsciente controla mecanismos fundamentales en el cuerpo, como el ritmo cardíaco, la respiración, y otros procesos. Todo esto que el cerebro hace es necesario para mantener al cerebro funcionando adecuadamente. Los mecanismos a cargo del lenguaje corporal se originan en esta parte del cerebro. Las personas tienden a expresar sus sentimientos verdaderos a través de su lenguaje corporal. Cada uno de nosotros recibe esas señales tanto a nivel consciente como a nivel intuitivo. Sin embargo, la mayoría de las personas no están al tanto de lo que proyectan con sus cuerpos; esto es lo que hace que el estudio del lenguaje corporal sea tan fascinante, pues con la práctica aprenderás a interpretar el lenguaje corporal de los demás. También aprenderás a controlar tu propio lenguaje corporal y, con el tiempo, lograrás conseguir muchos resultados muy interesantes.
El lenguaje corporal también es llamado comunicación no-verbal.
Los mensajes de comunicación no-verbal son mezclas de muchas cosas: expresión facial, postura corporal, gestos, etc.
Cuando el hombre prehistórico comenzó a hablar para comunicarse, el lenguaje corporal se convirtió en algo secundario. Algunos expertos creen que el lenguaje corporal es el indicador más confiable de los verdaderos sentimientos de las personas, aún más que cualquier otra forma de comunicación, pues las palabras no siempre son verdaderas. Algunos no tenemos la habilidad para decir mentiras. Otros tienen dificultades para decir la verdad. Uno de nuestros objetivos en este entrenamiento será ayudarlos a encontrar esas diferencias.
Comenzaremos el estudio del lenguaje corporal haciendo un pequeño juego. La forma en la que funciona este juego es practicando conscientemente cada día, observando y evaluando las inconsistencias entre las palabras y los gestos de diferentes personas. Aquí hay un ejemplo.
Este juego de observar las inconsistencias entre las palabras y los gestos de una persona no sólo te ayudarán a entender mejor a las personas, sino que también te permitirán entender con más claridad lo que está siendo comunicado. Al principio te parecerá poco natural; sin embargo, observar conscientemente el comportamiento humano se te hará más fácil con la práctica. Te ayudará a tener una razón para hacerlo. Mi motivación siempre ha sido ayudarme en el mundo de los negocios; sin embargo, puedo asegurarles que la astucia en la interpretación del lenguaje corporal les dará resultados positivos en otras áreas de su vida, especialmente si están interesados en el arte de la persuasión.
Otro aspecto del lenguaje corporal que vale la pena observar es que, cuando se hacen negocios, tú evalúas mientras otros te están evaluando a ti. Sin embargo, esta observación natural del lenguaje corporal casi siempre ocurre a un nivel subconsciente. Otro punto valioso a considerar es que las personas actúan de manera diferente dependiendo del lugar en el que estén. Por ejemplo, un hombre de negocios actuará de forma diferente en el ambiente corporativo que en un evento deportivo infantil. Los trabajadores gubernamentales por lo general reciben salarios muy bajos y se ven abrumados con las grandes cargas de trabajo que reciben. Sin embargo, la técnica de la que hacen uso para recuperar la confianza en ellos mismos es hacer uso de su imagen de poder y exhibir una sonrisa todo el tiempo, a la vez que rechazan tu solicitud de permiso de construcción para agregar un cuarto a tu casa. Pon a esta persona en un área neutral, como un parque público o un restaurante, y te darás cuenta de que su comportamiento será totalmente diferente.
Me parece que fue el experto en lenguaje corporal Allan Pease quien utilizó el ejemplo de la estatua de los tres monos sabios, uno cubriéndose los ojos, otro cubriéndose los oídos y el último cubriéndose la boca.
Estos gestos se encuentran relacionados con el lenguaje corporal cuando se trata de mentir. Cuando las personas se tocan los ojos, esto puede ser un signo de que están tratando de ser deshonestos. Lo mismo podría interpretarse cuando el movimiento se dirige hacia los oídos. Sin embargo, si ves estas señales proviniendo de ellos cuando estás haciendo uso de la palabra, esto podría significar que ellos no creen en lo que estás diciendo.
Aquí hay una lección muy importante que hay que aprender sobre el lenguaje corporal, y la estaré repitiendo todo el día. Esa lección consiste en no apresurarte a hacer juicios sobre los otros.
Un simple gesto con un dedo en dirección hacia la nariz podría significar, para tu sorpresa, que sólo se está sacando un moco, lo cual no demuestra nada, excepto la falta de higiene de tu interlocutor.
Comenzaremos lentamente, tocando diferentes aspectos sobre el lenguaje corporal. Después, nos concentraremos en diferentes gestos específicos, así como en sus significados.
Como ya comenzamos con el tema del engaño, continuemos ahora con algunos de los puntos más finos sobre el engaño.
Los mentirosos tienden a evitar el contacto visual directo. Cualquier oficial te podrá decir que, cuando se está interrogando a un sospechoso, un mentiroso parpadeará con mayor frecuencia cuando está diciendo una mentira. Los mentirosos eligen sus palabras cuidadosamente, dan respuestas cortas y muchas veces hablan sin mostrar ninguna emoción.
La explicación excesiva también es un rasgo de los mentirosos. Ellos procuran entrar excesivamente en detalles al comunicarse y con frecuencia parecen demasiado relajados. Un mentiroso suele perder la habilidad para controlar su lenguaje corporal y, después de un tiempo, comienza a estar inquieto. A veces, un mentiroso te pedirá que repitas la pregunta que hiciste para darse más tiempo y pensar en la respuesta que te dará. Los mentirosos se regocijan al tener éxito con sus mentiras. Se trata de un sentimiento de poder por saber algo que la otra persona no sabe.
¿Son ciertas personas mejores mentirosos que otros? Por lo general, podría decirse que las mujeres son mejores que los hombres al mentir. Todos hemos escuchado alguna vez alguna aseveración acerca de la intuición femenina. Las mujeres tienen una habilidad especial para descifrar las señales no verbales, y normalmente tienen buen ojo para los detalles. Esta es la razón por la que los hombres tienen dificultades al mentirles a sus esposas e intentar salirse con la suya. Las mujeres suelen ser más astutas e inteligentes ocultando sus secretos.
¿Son las personas de ciertas profesiones mejores para mentir que otras? La mayoría estaría de acuerdo en que políticos y abogados son excelentes mentirosos. Después de todo, sus trabajos involucran las mentiras. Algunas de estas personas han logrado perfeccionar los gestos de su lenguaje corporal hasta el punto de hacer que sea casi imposible para las otras personas detectar que están mintiendo. Tanto mujeres como hombres son expertos en usar el lenguaje corporal persuasivo, especialmente en el negocio del amor. Miren con atención mientras mi asistente muestra el lenguaje corporal que una mujer utiliza para atraer a un hombre. El ejemplo que van a ver ahora se ve comúnmente en clubes nocturnos, centros comerciales y oficinas de negocios alrededor de todo el mundo.
Las mujeres saben usar inteligentemente, y sobre todo naturalmente, su lenguaje corporal, especialmente cuando están en un medio social. Esto funciona usualmente en un bar. La mujer entra al bar y se da cuenta de que los hombres son ni más ni menos que unos cazadores preparados para atacar; entonces, ella decide que debe tomar las precauciones adecuadas. Para ser observada, primero camina un poco. Los cazadores siempre están atentos al movimiento. ¡Ahora veamos quién está siendo cazado realmente!
Cuando ella está lo bastante segura de que ha sido observada por todos los hombres del bar, explora el lugar y elige a su presa con una actitud casual. Ella sabe ser paciente. La mujer espera hasta que tú mires en su dirección, la miras a los ojos y hacen contacto. Ella sostiene la mirada un poco más de lo normal y entonces sonríe levemente. A continuación, ella baja la cabeza como diciendo: “soy sumisa, está bien que te acerques a mí”. Entonces, ligeramente endereza su cuerpo dejando caer sus hombros con el fin de dirigir sus pechos hacia ti. Ella toca su cabello o revisa su maquillaje; espera unos pocos minutos y, tímidamente, te mira otra vez. A esta altura, tus hormonas están que arden y el siguiente paso es ir a comer de su mano. ¿Y pensaste que eras el “Señor Casanova”? ¡Incorrecto!
El hombre entra con confianza al bar. Camina erecto, con buena postura y tiene cuidado de no hacer ningún movimiento inusual. Él sabe que los movimientos repentinos dan la impresión de no estar bajo control. Primero se sienta y reclama su territorio. Los hombres hacemos esto colocando algunas pertenencias personales sobre la mesa para decir “Aquí estoy, este es mi territorio”. Estas pertenencias pueden ser las llaves del auto –porque sí, nenas, tengo un auto- o el reloj; tal vez, también funcione quitarse la chamarra o el abrigo. El hombre es cuidadoso de no hacer movimientos innecesarios, porque éstos muestran debilidad. Cuando hace contacto visual, siempre tiene que asegurarse de que la mujer rompa el contacto visual primero. Esto representa otro indicador de su fuerza. Si la mujer vuelve su cabeza hacia la izquierda o derecha, esto significará que no está buscando un hombre en ese momento y será cuestión de continuar su búsqueda. Él sabe lo que está buscando, una mujer que baje su cabeza como si dijera “Ven y consígueme”. Cuando él la encuentre, cuidadosamente hará contacto visual de nuevo, sonreirá ligeramente e inclinará su cabeza como diciendo: “Es seguro nena, no te preocupes, no te lastimaré”. Entonces él camina hacia ella y se mueven hacia la cacería.
El lenguaje corporal del romance comienza con una señal o con una sencilla mirada; la otra persona puede mirarte, mirar hacia otro lado y después mirarte otra vez. Sin embargo, esas señales a distancia pueden mostrarse en formas diferentes. Cuando alguien se está acomodando el pelo, por ejemplo, su lenguaje corporal podría indicar deseos, como: “Quisiera acariciarte de esta manera”, o quizás, “Quisiera que me acariciaras de esta manera”.
Acicalarse es un comportamiento común que se da en el ritual del cortejo.
En el ambiente del romance, el objetivo de este comportamiento podría ser decir: “Oye, me estoy poniendo guapa para ti.” Aunque la mayoría de las personas piensa que el lenguaje corporal sexual provocativo es más frecuente en mujeres, los hombres también lo hacen.
Un hombre que quiera ser provocativo podría casualmente separar sus piernas para mostrar la entrepierna y que la mujer en cuestión vea lo que tiene.
Aquí te presento algunos tips útiles para ayudarte a identificar si alguien está conectado contigo y para ayudarte con el negocio de ligar.
- Una persona que quiere coquetearte frecuentemente moverá un pie o una mano en tu dirección.
- El reflejo de la otra persona es una manera inteligente de coquetear. Imita los movimientos de la otra persona ocasionalmente. Si la otra persona comienza a reflejar tus movimientos, esto podría ser una señal inconsciente de que está atraída hacia ti.
- Nadie podría haberlo dicho mejor que Groucho Marx: “¿A quién le va a creer, a mí o a sus propios ojos? Una cosa en la que la mayoría de los expertos del lenguaje corporal coincidirán es que cuando ves a alguien, o cuando alguien te ve, si existe una atracción las cejas de la persona en cuestión se moverán hacia arriba y de regreso hacia abajo, lentamente. Trata de experimentarlo alguna vez.
- Cuando alguien ve lo que le gusta, su parpadeo se incrementa, así como el tamaño de sus pupilas. Intenta estas técnicas y verifica si la persona que te gusta responde a alguna de ellas.
- Ahora que hemos tocado levemente el lenguaje del coqueteo y el romance, naveguemos entre los diferentes estilos de personas, cómo se proyectan y por qué.
Los introvertidos son fácilmente estimulados. El lenguaje corporal negativo de un introvertido puede simplemente ser su manera de buscar un refugio o de poner una barrera a su alrededor.
Hay cuatro tipos básicos de personalidad: el emocional, el eficiente, el rutinario y el detallista. Más tarde discutiremos su comportamiento tanto en el ambiente social como en el de negocios. Por ahora, apuntaré que la comunicación no-verbal se extiende en la forma en la que las personas se visten, el carro que manejan, su joyería y el tamaño de sus escritorios.
Aunque hay muchas formas de interpretar el lenguaje corporal, las observaciones más acertadas ocurren cuando éste se está dando accidentalmente. Esto ocurre típicamente cuando más de una cosa está sucediendo al mismo tiempo. Puedes divertirte un poco experimentando con estos comportamiento simplemente al hacerle una pregunta embarazosa a alguien. Es probable que el lenguaje corporal resultante sea el adecuado, pues la preocupación de la persona con su vergüenza será distraer e intentar esconder sus verdaderos sentimientos.
Esto frecuentemente ocurre en situaciones de ventas. A medida que la presión por hacer una decisión de compra crece, un cliente podría estar diciendo que sí verbalmente, mientras el temor y la incertidumbre de la compra lo molestan hasta el punto en que sus emociones son claramente expresadas a través del lenguaje corporal. El vendedor deberá mantener la calma y encontrar qué es lo que realmente está molestando al cliente, resolver el problema y completar la venta. Experimenta esto y encontrarás que los resultados en tus negocios serán más exitosos.
Los hombres tienen una preocupación peculiar por el estatus personal que ellos transmiten al interactuar con otros hombres. Cuando un hombre toca a otro hombre, no importa cuán inocente pueda parecer, se debate un juego de poder y estatus. Dar la mano, por ejemplo, una actividad que podría resultar trivial, en realidad no lo es.
El apretón de manos es un acto de extrema dominación.La mano puesta en la posición superior, que se acompaña normalmente con la otra mano sosteniendo el codo, es uno de los métodos que un hombre utiliza para exhibir superioridad. El tacto del brazo o la caricia de la parte posterior se puede interpretar de dos maneras: podría ser un acto de dominación o de condolencia. Depende mucho del contexto en el que ocurra el acontecimiento. Para contrarrestar la dominación, la táctica más simple es reflejar el comportamiento de la otra persona y darlo de igual manera como respuesta. Deslizando su mano hacia abajo y acariciando su parte posterior demostrarás que tú tienes todo bajo control y que el intento de dominación ha fallado. O quizás podrías darle la vuelta al asunto con un abrazo que resultaría sorprendente y que, por supuesto, dejaría en claro quién esta dominando a quién. Es importante que no lleves esto a un extremo o su avance podría ser considerado como una conducta homosexual, y el efecto resultante podría ser un puñetazo en la cara o, en un caso más singular, ¡un beso de parte del otro hombre!
Aquí hay una historia.
Cuando era niño, trabajé en el campo cosechando cultivos. Mi familia era pobre. En aquellos días, era inusual ver a un anglosajón (gringo) como yo haciendo ese tipo de trabajo. Cada día, cuando tenía un descanso para el almuerzo, los mexicanos me contaban historias acerca de cómo abandonaban sus hogares y familias en México, y también sobre las aventuras que habían experimentado en su largo viaje hacia el norte de los Estados Unidos. Ellos hablaban de sus sueños y de tener una vida mejor. Fue durante ese tiempo que comencé a tener un profundo respeto por los latinos; tanto por su espíritu de lucha, como por su apego a la familia. Estos eran valores que nunca los abandonaban y que los hacían fuertes, aun estando lejos de su tierra.
Cuando tenía 17 años me independicé de casa y me fui a vivir a la costa de California. Encontré que era más barato vivir en un barco que alquilar un departamento, por lo que hice del puerto mi hogar.
En esa época, yo conducía mi auto cada noche hasta una colina para ir a un gimnasio público, donde podía tomar una ducha en forma gratuita porque no tenía una regadera en mi barco. Siempre pasaba por un bar que parecía tener cada noche una larga fila, en su mayoría de mujeres, esperando para entrar. Mis hormonas comenzaban a subir y sabía que algún día debía visitar ese bar. Un viernes por la noche, como no tenía nada que hacer, decidí tomar al toro por los cuernos y visité el bar. ¡El lugar estaba lleno de mujeres!
Tal vez era demasiado temprano, pero la realidad es que yo era el único hombre en ese lugar. ¡Era mi día de suerte! Ordené un tequila y luego otro. Yo quería relajarme un poco con el fin de tener la valentía de sacar a bailar a alguna chica. Cada vez que le preguntaba a una chica si quería bailar, me decía que no. Tomé mi tercer tequila, pensando en los rechazos que había recibido, y observé que la mayoría de las mujeres en el bar no eran tan lindas.
Después de 3 tequilas sería difícil para cualquier hombre hacer tal aseveración. Hasta sonaba muy raro para mí mismo, pero la verdad es que estas mujeres eran muy poco agraciadas físicamente: su aspecto y manera de vestir, en su mayoría, parecía un poco descuidado y tosco. Ahora, el punto es que esto no ocurre muy a menudo en el sur de California donde todas las mujeres, sobre todo al salir a un bar, tratan de verse lo más lindas y arregladas posible; tal vez por la influencia de la televisión o simplemente por que los ochentas así lo requerían, pero las chicas californianas sabían que para conseguir un chico en un bar, verse bien era uno de los principales requisitos.
Lentamente, con la combinación de tequila, el humo y la música muy alta, comencé a darme cuenta de la situación. Creo que fue cuando dos chicos entraron al bar, se sentaron en la barra y comenzaron a besarse, que finalmente fui consciente de que estaba sentado en un bar gay, más concretamente, en un bar de lesbianas. Eso explicaba por qué todas las mujeres eran tan poco femeninas y se negaban a bailar con un papanatas como yo. Una malévola y morbosa sonrisa cruzó mi cara cuando pensé en el reto que significaría llevarme a una lesbiana a mi barco esa noche. (Quiero aclarar que en ese momento, mi juicio, normalmente un tanto más ecuánime, se hallaba bajo los efectos del tequila, tan mexicano como embriagante.)
Pedí otro tequila y caminé lentamente hacia una mesa donde había cinco mujeres sentadas. “¿Alguna de ustedes desearía bailar conmigo?”, les pregunté. Y dirigí mis ojos hacia la mejor del grupo. Una de ellas inclinó su cabeza hacia abajo y, a continuación, movió sus ojos hacia una fea, enorme e inquietantemente mujer que estaba sentada en el otro extremo de la mesa, un gesto como para pedirle permiso. Déjenme decirles, queridos lectores: Esta mujer que estaba en el otro extremo de la mesa era más fea de lo que yo sería vestido de mujer. Era horrible. Ella pesaba aproximadamente unas 250 libras, que equivalen aproximadamente a unos 120 kilos, y tenía un corte de pelo muy masculino; a juzgar por su mirada, se veía muy dispuesta a iniciar una pelea. La mujer se levantó y caminó hacia mí con una actitud muy agresiva. Este joven de sangre alcoholizada a consecuencia del tequila, tenía un problema, y mi muy embriagado cerebro aún no se daba cuenta del todo…
Algunos días después, estaba en la biblioteca cuando encontré un libro sobre comportamiento animal y humano, escrito por Desmond Morris. Lo revisé rápidamente y, armado con un cerebro frío y un buen libro, todo tuvo sentido. Yo había invadido el espacio perosnal de Godzilla. O, para ponerlo de una forma diferente, me había acercado demasiado a su establo.
PARTE 2
En este siguiente segmento de su entrenamiento discutiremos el espacio personal, cómo controlar el lenguaje corporal, el tono de voz y el lenguaje corporal correcto para mostrar en presentaciones grupales. Más adelante cubriremos las diferencias de lenguaje corporal en diversas culturas y cómo factores temporales se relacionan con éste.
Las personas reaccionan de diversas formas cuando alguien invade su espacio personal. Los interrogadores de la policía utilizan el espacio personal como una ventaja cuando están interrogando a un sospecho. ¿Alguna vez has visto un programa de televisión en donde el criminal es interrogado y está sentado en una silla pequeña sin coderas y alejado de la mesa?
Observa qué tan cerca están los investigadores; notarás que ellos están invadiendo el espacio personal del sospechoso y, asimismo, lo acosan y le gritan hasta que el acusado finalmente provee la información que ellos requieren. Los interrogadores infligen malestar en el sospechoso invadiendo su espacio personal al punto en que el criminal termina por ablandarse y confesar su culpabilidad.
Cualquier hombre podrá decirte que el inodoro que está al fondo en un baño público es el que se utiliza con más frecuencia. Las personas demandan su espacio dejando un objeto personal, tal como sus anteojos o una revista en alguna silla, y así declaran al resto del mundo que ese es su territorio personal.
La geografía crea diversas necesidades de espacio personal para cada quién. Un granjero o una persona que vive en el campo necesitará un espacio personal mayor al que necesite alguien que vive en la ciudad. Observa a las personas al marcar su territorio poniendo cercas, paredes y puertas. Un automóvil permite que uno aumente su espacio personal, es una especie de extensión. Hace algunos años un SUV nombrado Hummer llegó a ser muy popular debido a su tamaño. Parece que un vehículo tiene a veces el efecto de enfatizar el tamaño de nuestro espacio personal. La ira y la hostilidad entre los conductores es lo que llamamos en los Estados Unidos “ira del camino”. Incluso si no hay peligro implicado, el conductor pasará por un cambio emocional, se molestará y atacará al otro conductor. Las personas que están de pie tienden a aparentar más poder en comparación a aquellas que están sentadas. La razón es que si están de pie, están ocupando más espacio. En las negociaciones puedes tomar ventaja de esto. Intenta moverte alrededor para que todos aquellas personas que estén en el lugar sientan que su presencia es menos significativa que la tuya; esto puede funcionar a tu favor en los negocios.
Uno de nuestros instintos más básicos implica la conservación de nuestro espacio personal. Notemos que, cuando alguien consigue acercarse demasiado a nosotros, nos sentimos incómodos. Inconscientemente, cada uno de nosotros sabe la distancia apropiada que debe haber entre personas de nuestra propia cultura. Cuando, por diferentes circunstancias, se fuerza a individuos a estar muy juntos el uno del otro, como sucedería dentro de un elevador, cada individuo se encarga de mirar al piso o en dirección opuesta al grupo de personas para evadir el contacto visual.
No tengas miedo de sonreír. Nunca he entendido a la gente temerosa de hacerlo. Visita cualquier ciudad importante y verás zombis caminando por las calles, con la mirada en blanco como si fueran muertos vivientes de alguna película de terror. El temor al rechazo es tan grande que las personas tienen miedo de sonreír. En un capítulo posterior les enseñaré cómo perder el miedo al rechazo, pero permítanme decir esto por ahora: si quieren hacer dinero, tendrán que perder el miedo al rechazo.
Sonreír tiene dos ventajas: en primer lugar, agradarás a la persona con quien estás; en segundo lugar, sonreír tiene un efecto poderoso a nivel emocional. Si no estás contento, pon una sonrisa en tu cara y comenzarás a sentirte feliz.
Al mostrar un lenguaje corporal adecuado, reduces los mensajes contradictorios. Tu lenguaje corporal debe ser congruente con lo que estás diciendo. No sólo darás una buena primera impresión, sino que además ésta será duradera. Para cambiar tu lenguaje corporal, deberás estar consciente de lo que tu lenguaje corporal dice y cómo lo dice.
Pon atención a cómo te sientas, cómo te paras, cómo utilizas las manos y las piernas, lo que estás haciendo mientras hablas con alguien.
Trata de no cruzar los brazos y las piernas demasiado. Esto da la apariencia de una persona que se está protegiendo a sí misma. Mantén los brazos y las piernas abiertas. También es importante mantener un buen contacto visual. Si estás hablando con varias personas, establece contacto visual con cada una de ellas.
Un contacto visual débil dará la sensación de que eres inseguro, tal vez deshonesto, o de que tienes algo que ocultar. Ten cuidado de no exagerar en el uso del contacto visual o la otra persona podría sentir que eres un poco extraño, y tal vez piense que estás interesado en sus órganos vitales o su cartera, o simplemente que eres un pervertido.
Mueve la cabeza de vez en cuando para dar a entender a la persona con la que hablas que estás interesado y que lo estás escuchando.
Toma un poco de distancia cuando estés sentado o de pie. Esto indicará a la otra persona que estás cómodo contigo mismo.
Acércate hacia la otra persona, pero no exageres al hacerlo; quieres demostrarle que estás interesado en lo que está diciendo. Ten cuidado de no inclinarte demasiado, porque podría parecer que necesitas desesperadamente de su aprobación.
Evita tocar tu cara, inquietarte, golpear ligeramente las piernas o golpear ligeramente la mano en la mesa, ya que estos movimientos pueden comunicar cierto tipo de nerviosismo y distraer a la otra persona. Disminuir la tensión no sólo da la impresión de estar más tranquilo y confiable, también ayuda a disminuir el estrés y da la apariencia de que estás calmado y confiado en ti mismo. También hará que te sientas menos estresado.
Si alguien se dirige hacia ti, evita voltear rápidamente, da la vuelta un poco más lentamente.
Utiliza tus manos con confianza para comunicar. Tus manos podrían agregar peso a algún punto que estés intentando aclarar. Procura no utilizar las manos demasiado, o esto podría llegar a ser una distracción para la otra persona.
A manera de ejemplo, no es recomendable que sostengas una bebida enfrente de ti. Esto puede dar la impresión de que te estás protegiendo.
Trata de practicar para mejorar tu lenguaje corporal. Una buena manera de hacer esto es exagerar tus movimientos. Por ejemplo, trata de sentarte con las piernas ridículamente apartadas o sentarte muy recto en una actitud muy tensa por un rato. No te preocupes de lo que puedan pensar los demás, la realidad es que los demás están ocupados pensado en otras cosas, y no estarán prestando atención a lo que haces. ¿Recuerdas cuando eras un niño y hacías algo malo? ¿Recuerdas que, aunque tu mamá estuviera realmente enojada contigo y te castigara, podías decir (por la mirada en sus ojos) que ya te había perdonado y que todo iba a estar bien?
Un ejemplo perfecto de un mensaje contradictorio es una situación que pasó con mi hija de catorce años la semana pasada. Ella es estudiante con honores. Como resultado de una broma que ella y su amiga le hicieron a una de sus maestras, se le prohibió asistir a clases los últimos tres días de escuela y no pudo asistir a los eventos de final de año. Su madre estaba muy molesta al respecto y quería que yo hablará con mi hija respecto a lo sucedido. Le expliqué a mi esposa que sería difícil hablar o castigar a mi hija porque no podría controlar mi lenguaje corporal. En mi opinión, la broma que las muchachas habían hecho a su maestra, y por lo fueron suspendidas, había sido muy divertida. Para poder reprenderla, tendría que poner una cara muy seria, algo que yo sabía que no podría hacer.
A menudo, si la compañía de alguien no nos agrada mucho, puede ser difícil decirle directamente lo que sentimos. Sin embargo, es cierto que constantemente lo hacemos voluntaria o involuntariamente a través de nuestro lenguaje corporal. Lo contrario habría pasado en el caso de mi hija. Podía haber dicho que estaba muy enojado con ella, pero mis palabras y mi lenguaje corporal habrían comunicado algo totalmente diferente. Esto suele confundir a las personas receptoras del mensaje. Llamamos a estos comportamientos “mensajes dobles” o “señales dobles”, pues hay un mensaje que va en las palabras y otro distinto en el lenguaje corporal. En ocasiones es difícil encubrir nuestros sentimientos, ya que nuestra comunicación corporal nos delata. La gente da a conocer sus verdaderas intenciones con su lenguaje corporal. Diversas investigaciones indican que la gente presta más atención al lenguaje corporal y está predispuesta a juzgar cómo es una persona de acuerdo al mismo. La gente sabe que, muchas veces, una imagen o una señal pueden decir más que mil palabras.
El tono de la voz de una persona con frecuencia se encargará de comunicar sus verdaderos sentimientos. Una pregunta tan sencilla como “¿Vas a venir conmigo?” podría tener diversos significados, dependiendo del tono de voz con el que fue hecha: cólera, decepción o felicidad, entre otros.
Cuando tiembla la voz de las personas, esto podría significar que están asustados, inseguros o quizás enojados. Por otro lado, cuando una persona usa “la tos”, esto podría significar que quieren hablar sin ninguna interrupción o ganar tiempo, o quizás estén sufriendo solamente de una alergia. Cuando la gente se siente insegura, está mintiendo, o necesita tiempo para pensar, hace uso de muletillas como “aaah” y “mmm”, entre otras vacilaciones que comunican esas sensaciones ocultas. El silencio es otro aspecto importante en la comunicación.
La distancia física que guardamos unos con otros y la reacción que tenemos cuando otros se nos acercan, tiene mucho que decir sobre qué sentimos tenemos ante determinada situación. La distancia personal que cada persona requiere para sentirse cómoda con alguien más está fuertemente influenciada por nuestra cultura. Por ejemplo, si ves a dos personas que están paradas una muy cerca de la otra, y hablan más bajo que de costumbre, podrías con razón sospechar que no quieren que nadie más escuche aquello de lo que hablan.
Los elevadores son lugares interesantes con respecto al lenguaje corporal, y son también lugares ideales para adquirir nuevos clientes. La próxima vez que entres a un elevador saturado, en lugar de situarte al frente, mirando la puerta, colócate mirando a las personas y para crear un poco de tensión sonríe.
Recuerdo una ocasión en la que hice esto en la oficina de inversión de Merrill Lynch, situada en un edificio en el centro de San Diego. Estaba allí para liquidar una inversión. Después de concluir mi negocio, entré al elevador para descender y me encontré con personas de negocios que se mostraban con aspectos indiferentes mirando a un vacío. Bueno, yo con mi mirada sonriente, mis zapatos casuales, pantalones cortos y camisa del club de yates, miré a cada uno de ellos e hice una evaluación rápida que me decía que estas personas estaban estresadas por el trabajo y que tenían una gran necesidad de un lindo paseo en bote. Me presenté con ellos y les expliqué que vendía botes y que, en mi opinión, cada uno de ellos se beneficiaría increíblemente obteniendo uno. Durante la risa que sucedió a mi introducción pasé mis tarjetas de negocios. Ese encuentro en el elevador dio lugar a la venta de un yate fino tan solo unas semanas después.
Todos nosotros, en una u otra ocasión, nos vemos obligados a hablar frente a grupos de personas. Aquí hay algunos tips que te ayudarán a presentarte profesionalmente y asegurar que tu siguiente presentación produzca los resultados que deseas.
Tu entrada es importante. Recuerda que todo es una gran actuación, y la tercera llamada comienza en el minuto en el que tú llegas.
Mantén tu cabeza en alto, camina recto y mira directamente a tu audiencia. Haz contacto visual. Qué mejor manera de ocultar el miedo que palpita por todo tu cuerpo.
Si estás de pie o sentado, asegúrate de que ambos pies estén bien plantados en el suelo. No te coloques ni te sientes con tu peso inclinado a un lado o al otro. Cuando tu cuerpo está desequilibrado, estás enviando un mensaje subconsciente a tus oyentes de que estás inseguro de ti mismo y de lo que estás diciendo.
Elimina los pequeños gestos molestos como la inquietud o sonar el cambio que está en tu bolsillo, así como la muletilla física de balancearte hacia adelante y hacia atrás. Estos movimientos tienden a distraer a la audiencia.
Evita leer tus notas: eso quebrantará la comunicación entre tu audiencia y tú. Haz contacto visual con cada uno de ellos, esto los mantendrá interesados.
Vístete apropiadamente para la ocasión, pero un poco mejor que todos los demás.
Cuanto más grande sea el grupo, más grande y más lentamente tienes que hacer los gestos. Si estás hablando a grupos más pequeños, utiliza gestos y movimientos más pequeños y rápidos.
Mantén las manos en la parte posterior durante el tiempo de preguntas y respuestas, pero ten cuidado de no sobrepasarte.
- Camina alrededor; sé entusiasta con tu voz y también con tu cuerpo.